Capítulo 18 ``Tocando fondo´´
El tiempo pasaba, esperando que pronto vuelva a viajar no busque instituto, pues pensaba que pronto volveria con mi madre, a mi hermano Ale, si logramos matricularle en su primer año de colegio, pero para mi no habia forma, tendria que tener un año en blanco, mientras mi hermano asistia a clases, yo ayudaba a mi abuela en el mercado, seguir bajando al banco, pero claro ahora tenia que hacer mas cosas.
Las ventas ya no iban tan bien, por ese motivo decidimos vender nuestro producto directamente en los restaurantes evitando intermediarios, pero claro alguien tenia que llevar ese pedido hasta ese lugar, y si, ese era yo.
Tenia que dirigirme largas distancias con encargos muy pesados, que afectaban mas a mi columna, a veces con la situacion en la cual, los transportes publicos estaban en huelga y tenia que subir una larga pendiente con cien kilogramos en la espalda. A cualquier hora del dia y a veces regresaba por la noche y el barrio cada dia se hacia mas y mas peligroso.
Mi tio como ya he dicho antes era drogadicto y borracho, ademas de un antiguo ladron, el me enseño cosas algunas buenas como la autodefensa, aunque sea al estilo callejero, y malas como el forzar cerraduras. Si querido lector, yo me converti en un pequeño delicuente, mi especialidad el robo a casas, pero me di cuenta el mal que hacia, un mal que me dolia, y yo mismo me di cuenta de mi error y decidi castigarme.
Soy agnostico desde siempre, pero me sentia mal, y le di un gusto a mi abuela, hice la comunion, y es mas me converti en un sacristan, luego el sacristan jefe pues me puse las ``sotanas´´ 82 veces, en misas de todas horas, eso era para mi, una traicion a mis creencias pero era el castigo que me merecia.
Tambien luego el karma me castigo, si haces cosas malas te pasaran cosas malas, pues bien estabamos mi hermano y yo viendo la television, pero las necesidades humanas llegaron y baje a miccionar en un periodo de publicidad, lamentablemente paso lo que los hombres mas tememos, al subir la cremallera, se me quedo pillada en medio, la cremallera subio del todo, no se como pero habia cogido parte de la piel del escroto junto a lo otro, estuve asi durante dos horas, hasta que pude ir al ambulatorio, el trayecto obviamente tenia que caminar y cada paso era una tortura, al llegar al ambulatorio, como no me atendio una doctora y dos enfermeras, tardaron media hora en liberarme de la cremallera. Fue una experiencia dolorosa.
Desde ese momento tengo mucho cuidado cuando subo las cremalleras, obviamente no volvere a caer en la misma piedra .
Por lo menos las cosas parecian ir a mejor.
Las ventas ya no iban tan bien, por ese motivo decidimos vender nuestro producto directamente en los restaurantes evitando intermediarios, pero claro alguien tenia que llevar ese pedido hasta ese lugar, y si, ese era yo.
Tenia que dirigirme largas distancias con encargos muy pesados, que afectaban mas a mi columna, a veces con la situacion en la cual, los transportes publicos estaban en huelga y tenia que subir una larga pendiente con cien kilogramos en la espalda. A cualquier hora del dia y a veces regresaba por la noche y el barrio cada dia se hacia mas y mas peligroso.
Mi tio como ya he dicho antes era drogadicto y borracho, ademas de un antiguo ladron, el me enseño cosas algunas buenas como la autodefensa, aunque sea al estilo callejero, y malas como el forzar cerraduras. Si querido lector, yo me converti en un pequeño delicuente, mi especialidad el robo a casas, pero me di cuenta el mal que hacia, un mal que me dolia, y yo mismo me di cuenta de mi error y decidi castigarme.
Soy agnostico desde siempre, pero me sentia mal, y le di un gusto a mi abuela, hice la comunion, y es mas me converti en un sacristan, luego el sacristan jefe pues me puse las ``sotanas´´ 82 veces, en misas de todas horas, eso era para mi, una traicion a mis creencias pero era el castigo que me merecia.
Tambien luego el karma me castigo, si haces cosas malas te pasaran cosas malas, pues bien estabamos mi hermano y yo viendo la television, pero las necesidades humanas llegaron y baje a miccionar en un periodo de publicidad, lamentablemente paso lo que los hombres mas tememos, al subir la cremallera, se me quedo pillada en medio, la cremallera subio del todo, no se como pero habia cogido parte de la piel del escroto junto a lo otro, estuve asi durante dos horas, hasta que pude ir al ambulatorio, el trayecto obviamente tenia que caminar y cada paso era una tortura, al llegar al ambulatorio, como no me atendio una doctora y dos enfermeras, tardaron media hora en liberarme de la cremallera. Fue una experiencia dolorosa.
Desde ese momento tengo mucho cuidado cuando subo las cremalleras, obviamente no volvere a caer en la misma piedra .
Por lo menos las cosas parecian ir a mejor.
Comentarios
Publicar un comentario