Capítulo 11 `` Despedida´´
Había pasado ya año y medio desde que llegue, había conocido la nieve, aunque nunca llego a nevar tanto como para que no hayan clases, había conocido geniales sitios y había visto a un gran número de bellas chicas, ya desde pequeño sabia lo que me gustaba.
Pero, al parecer la abuela de mis hermanos no se fue muy contenta, y antes de irse dejo algunas sorpresas que ahora las descubrimos. Antes de partir, fue al ayuntamiento en el cual denuncio la situación de mis hermanos y yo los cuales pasábamos tiempo solos siendo menores de edad y sin estar al cuidado de ningún mayor, también la que creíamos amiga, nuestra vecina de enfrente también había prestado declaración de los hechos, al llegar la notificación a mi madre, ella tuvo que tomar una de las decisiones mas dificiles de su vida, tendríamos que volver a Ecuador y vivir con mi abuela, esta vez mi abuela materna, pues de lo contrario mi madre perdería nuestra custodia. Así pues en dos días mi madre gastando los ahorros que tenia y con dinero prestado compro cuatro billetes de avión, metimos la mayor parte de nuestras cosas en ocho maletas, mi conejito por falta de espacio se quedo con mi madre, era la primera vez que me separaba de él, pero así mi madre mantendría un recuerdo de mi, pues ella volvería, nosotros no.
El día llego teníamos que tomar ese avión, tendría que volver al lugar donde mas tristeza conseguí, pero lo acepte, era lo mejor para todos, mi padrastro se quedaría aquí viviendo solo, para que pueda enviarnos mas dinero en caso de necesitarlo. Mi madre subió al avión con mis hermanos, ella siempre tan valiente sabia cual era el destino de ese viaje, mas aun así siguió adelante. Nuestro vuelo fue directo hasta Caracas donde realizaríamos un transbordo, yo como siempre no dormí, mire las dos películas que me pusieron y miraba por la ventana como cruzábamos ese mar blanco, encima de ese inmenso azul.
En Caracas teníamos que pasar controles de aduana, un echo que los policías de aduanas aprovechaban y los objetos de marca que se encontraban en los bolsos de manos los requisaban para después quedarselos. Mi madre indignada decidió seguir tomamos el siguiente avión, aun quedaban dos hora de vuelo en una avioneta que a día de hoy es la mas insegura que he visto, en todo momento se tambaleaba, era como un avión de papel intentando ir contracorriente, mi madre y yo lo sabíamos de la inseguirdad del aparato, pero tendríamos que seguir valientes que los pequeños no se asusten.
Llegamos a las diez de la noche, hora de allí, mi abuela que tendría que habernos recogido no se encontraba, mas mi madre es lista y rápidamente contrato una furgoneta y fuimos a casa de mi abuela, al parecer nos cruzamos por el camino, tuvimos que esperar a que llegue, y a la una de la mañana, hora de allí, por fin pudimos meter nuestras cosas, el viaje fue tan agotador, que no nos importo acostarnos sin cenar, dormimos hasta el día siguiente.
Por la mañana desayunamos y vaciamos las maletas, fuimos al mercado a ayudar a mi abuela, pues había vuelto a abrir una tercena, tenia un buen puesto, un sitio esquinero en el pasillo central, pero una mujer de sesenta y seis años no puede competir en rapidez contra una mujer de treinta, nuestra vecina de a lado, pero mi madre nunca se ha dejado vencer y ese mes en el cual ella estuvo con nosotros, logro quitarle mas de la mitad de la clientela a la de a lado.
En ese mes, también se encargo de buscar guardería para mis hermanos, por suerte para las empleadas del mercado existía una y mi madre logro matricularles a ellos, pero yo era el caso mas difícil, pues tuvimos que salir a mitad de curso, y una guardería no importa, pero yo me encontraba en cuarto de primaria, pues en Madrid tuve que repetir tercero, fuimos a todos los colegios cercanos pero ninguno me admitía hasta el año que viene, por suerte recordé el nombre de mi viejo colegio y por haber sido uno de los mejores alumnos, hicieron un favor especial y me admitieron, así pues ahora tenia mi colegio a una hora de casa, una hora en transporte publico pero no me importaba tenia viejos amigos, viejas exnovias y viejas futuras novias y sobre todo podría seguir estudiando.
Al finalizar el mes mi madre se marcho, la despedida fue muy triste pero sabíamos que aquí estaríamos bien cuidados los tres y por igual, con lagrimas y dolor se despidio de nosotros.
Mas tarde me enteré, que al volver mi madre encontro a mi padrastro en la cama con otra mujer, asi pues de esta manera se acabo esta relacion, mas tarde el intento volver con mi madre, con una condicion, mis hermanos volverian a Madrid pero yo me quedaria viviendo con mi abuela, mi madre lo rechazo, nunca dejaria a uno de sus hijos atras.
Comentarios
Publicar un comentario