Capítulo 17 `` Triste despedida´´
Terminó el curso atras quedaron los dias en los que tenia deberes, que tenia recreos en los cuales jugar con mis amigos, que tenia que madrugar para ir a clase. Ahora estaba en vacaciones, y mi madre volveria en un mes para volvernos a llevar a Madrid, asi que tenia que disfrutar de este mes, los fines de semana visitaba a mi padre y mis abuelos, en estos dias mi padre me enseñaba a jugar al baloncesto, jugaba con mi hermana a algun videojuego.
Pero los dias de diario la cosa cambiaba, ya no tenia clases al igual que mis hermanos, ellos venian conmigo al mercado, donde ellos jugaban junto al local, mientras yo ayudaba a mi abuela, tenia que saber despiezar las partes de la res que nos traian, sean brazos o piernas, tenia que cargarlas para colocarlas en el congelador o en los ganchos, con lo cual al llevar mas de cien kilogramos en la espalda a esta edad, me provoque ciertas lesiones, debido a esto tengo la columna vertebral en S y unos problemas en las cervicales.
Empeze a ser rapido, y mi tia eso lo aprovecho, ella tenia que realizar importantes depositos de dinero en su cuenta para pagar sus pedidos, pero no podia dejer su local sin usar, asi que me envian con diez minutos antes de la hora limite, para atravezar el mercado y los alrededores, tenia que ser rapido para esquivar borrachos, drogadictos y delincuentes, pero siempre llegaba a mi destino, y como premio recibia un dolar, un dolar que gastaba en comprar un DVD de alguna pelicula de dibujos, pues asi las veiamos mis dos hermanos y yo.
Mi madre llegó y en una semana organizo todo, preparo todo lo que llevariamos, nos reunio con mis primas y nos dio un castigo por no querer comer todo lo que nos pongan, mi castigo fue comer pescado, para ser mas exacto caldo de bagre, un pez de Ecuador, en el cual el plato era caldo un par de patatas y para mala suerte mia la pieza de pescado que me toco fue la cabeza del pez, al cual tenias que rebañar sus huesos comiendo la carne que tenga. Pero desde ese dia ya como todo lo que me pongan salvo las sardinas asadas que mi cuerpo lo rechaza.
El ultimo dia fue muy emotivo, vinieron mis antiguos compañeros, mis amigos, me compraron una camiseta de marca, reuniendo entre ellos los ahorros que tenian, para que tenga un recuerdo de ellos, un recuerdo que aun, siete años después,conservo.
La ultima noche fue emotiva, vinieron mi padre y mi tia, me dieron dos libros que pasarian de generacion en generacion, pero que lastimosamente debido a una fuga de agua el segundo se perdio, el otro un comic de 1972 lo conservo como a un tesoro.
El dia cero llegó, al fin volveria al lugar en que yo era alguien, era feliz, no era diferente, llegamos pronto al aeropuerto, fuimos solos pues a mi madre no le gusta las despedidas en aeropuertos, pasamos los primeros controles, y al llegar a la zona de facturacion, ocurre lo menos imprevisto.
A mi hermano Alejandro y a mi nos aplican el convenio Schengen, el cual nos impedia ir, mi hermano Nestor al haber nacido en España tenia la nacionalidad española y al haber pasado mas de un año en Ecuador, se le considera ciudadano no grato y tiene que abandonar el país, mi madre tambien puede pasar pero nosotros dos no. Fue un momento triste, el haber sido ilusionados y de repente nos cortan las alas, las esperanzas y nos vuelven a separar, mi madre llamó a mi tio para que nos recogiese y tuvo que embarcar, mi hermanito al parecer al ver que nosotros nos le seguiamos entendio que nosotros no viajariamos, que nos quedabamos ahi, y empezo a llorar, lloro durante casi todo el vuelo, solo paro cuando en el avion le dieron una pequeña replica de la aeronave para que se tranquilizace.
Yo tenia que ser fuerte, nuevamente la vida me lo exigia, asi que no pude derramar mas lágrimas, tenia que ser fuerte para que Ale tambien lo sea y no lloré mas, mi madre se fue con la promesa de que nada mas llegar veria alguna forma para que podamos ir lo antes posible. Yo me quede junto a mi hermano con las maletas sentado en un rincon hasta que mi tio llegó y volvimos a casa, donde al contar lo ocurrido mi abuela lloro, y la console, asi que esperabamos la llamada de mi madre deseando que nos diga hijos que ya lo aclare todo que mañana podeis venir, un mensaje que nunca ocurrió, lo que realmente pasó fue que nos dijo que nos habian puesto mas dificil la entrada a España, y que intentaria que ese tiempo que tardaban en tramitar los papeles sea el mínimo calculó que en un mes nos volveriamos a ver, mas en realidad tardo mas de un año.
Próximo capítulo Tocando fondo, espero que lo disfrutes querido lector
Pero los dias de diario la cosa cambiaba, ya no tenia clases al igual que mis hermanos, ellos venian conmigo al mercado, donde ellos jugaban junto al local, mientras yo ayudaba a mi abuela, tenia que saber despiezar las partes de la res que nos traian, sean brazos o piernas, tenia que cargarlas para colocarlas en el congelador o en los ganchos, con lo cual al llevar mas de cien kilogramos en la espalda a esta edad, me provoque ciertas lesiones, debido a esto tengo la columna vertebral en S y unos problemas en las cervicales.
Empeze a ser rapido, y mi tia eso lo aprovecho, ella tenia que realizar importantes depositos de dinero en su cuenta para pagar sus pedidos, pero no podia dejer su local sin usar, asi que me envian con diez minutos antes de la hora limite, para atravezar el mercado y los alrededores, tenia que ser rapido para esquivar borrachos, drogadictos y delincuentes, pero siempre llegaba a mi destino, y como premio recibia un dolar, un dolar que gastaba en comprar un DVD de alguna pelicula de dibujos, pues asi las veiamos mis dos hermanos y yo.
Mi madre llegó y en una semana organizo todo, preparo todo lo que llevariamos, nos reunio con mis primas y nos dio un castigo por no querer comer todo lo que nos pongan, mi castigo fue comer pescado, para ser mas exacto caldo de bagre, un pez de Ecuador, en el cual el plato era caldo un par de patatas y para mala suerte mia la pieza de pescado que me toco fue la cabeza del pez, al cual tenias que rebañar sus huesos comiendo la carne que tenga. Pero desde ese dia ya como todo lo que me pongan salvo las sardinas asadas que mi cuerpo lo rechaza.
El ultimo dia fue muy emotivo, vinieron mis antiguos compañeros, mis amigos, me compraron una camiseta de marca, reuniendo entre ellos los ahorros que tenian, para que tenga un recuerdo de ellos, un recuerdo que aun, siete años después,conservo.
La ultima noche fue emotiva, vinieron mi padre y mi tia, me dieron dos libros que pasarian de generacion en generacion, pero que lastimosamente debido a una fuga de agua el segundo se perdio, el otro un comic de 1972 lo conservo como a un tesoro.
El dia cero llegó, al fin volveria al lugar en que yo era alguien, era feliz, no era diferente, llegamos pronto al aeropuerto, fuimos solos pues a mi madre no le gusta las despedidas en aeropuertos, pasamos los primeros controles, y al llegar a la zona de facturacion, ocurre lo menos imprevisto.
A mi hermano Alejandro y a mi nos aplican el convenio Schengen, el cual nos impedia ir, mi hermano Nestor al haber nacido en España tenia la nacionalidad española y al haber pasado mas de un año en Ecuador, se le considera ciudadano no grato y tiene que abandonar el país, mi madre tambien puede pasar pero nosotros dos no. Fue un momento triste, el haber sido ilusionados y de repente nos cortan las alas, las esperanzas y nos vuelven a separar, mi madre llamó a mi tio para que nos recogiese y tuvo que embarcar, mi hermanito al parecer al ver que nosotros nos le seguiamos entendio que nosotros no viajariamos, que nos quedabamos ahi, y empezo a llorar, lloro durante casi todo el vuelo, solo paro cuando en el avion le dieron una pequeña replica de la aeronave para que se tranquilizace.
Yo tenia que ser fuerte, nuevamente la vida me lo exigia, asi que no pude derramar mas lágrimas, tenia que ser fuerte para que Ale tambien lo sea y no lloré mas, mi madre se fue con la promesa de que nada mas llegar veria alguna forma para que podamos ir lo antes posible. Yo me quede junto a mi hermano con las maletas sentado en un rincon hasta que mi tio llegó y volvimos a casa, donde al contar lo ocurrido mi abuela lloro, y la console, asi que esperabamos la llamada de mi madre deseando que nos diga hijos que ya lo aclare todo que mañana podeis venir, un mensaje que nunca ocurrió, lo que realmente pasó fue que nos dijo que nos habian puesto mas dificil la entrada a España, y que intentaria que ese tiempo que tardaban en tramitar los papeles sea el mínimo calculó que en un mes nos volveriamos a ver, mas en realidad tardo mas de un año.
Próximo capítulo Tocando fondo, espero que lo disfrutes querido lector
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